Friday, November 28, 2008

Reto a favor de la vida


Culminar el 2008 con una tasa de mortalidad infantil inferior a 2,8 fallecidos por cada mil nacidos vivos, constituye un reto de incuestionable valor humano para quienes están responsabilizados con la buena marcha del Programa Materno Infantil (PAMI), en esta provincia del Oriente cubano.
En la actualidad –explica la doctora Viviana Gutiérrez Rodríguez, jefa del PAMI- la Tasa de Mortalidad Infantil en la provincia ha descendido a ¡2,93 fallecidos por mil nacidos vivos!, cifra inferior a la reportada en igual etapa del año anterior de 4,71, gracias al trabajo conjunto desplegado por los trabajadores de la Salud y demás factores de la comunidad, cuya participación en el desarrollo del programa, es determinante.
“En este indicador los municipios de Majibacoa y Amancio han logrado mantener en cero la mortalidad infantil, en tanto Manatí con 5,2 y Jobabo con 6,0 son los que más dificultades presentan, situación que los obliga a extremar las medidas de control para evitar nuevas muertes en niños menores de un año
Si de particularizar se trata –reconoce la especialista- es justo destacar el esfuerzo realizado en la Atención Primaria de Salud, con énfasis especial en el Programa del Médico y la Enfermera de la Familia, además de las terapias intensivas pediátricas y los servicios de neonatología y genética médica, los cuales han sido determinantes en estos resultados.
“Los hogares maternos y su vinculación con la comunidad, han ejercido una influencia positiva en las embarazadas de alto riesgo obstétrico, lo que ha influido, sin dudas, en los resultados que exhibe hoy el territorio.
“La evaluación diaria de los niños y las embarazadas, la realización de activos maternos infantiles en los municipios y unidades de salud y la protocolización de los procesos, son otras de las acciones que desarrollan los trabajadores del PAME para garantizar el cumplimiento de este indicador.
“No obstante estos resultados es necesario insistir en la responsabilidad de las embarazadas en cuanto a una alimentación balanceada y el estricto control de la hipertensión arterial y de las enfermedades vaginales (síndrome de flujo vaginal) por cuanto afectan el buen desenvolvimiento del periodo de gestación.
Estas medidas y otras relacionadas con el referido indicador, devienen estrategias para terminar el 2008 con una tasa de Mortalidad Infantil por debajo de 3,8, propósito que con el concurso de todos, puede convertirse en realidad.